El Estudio de Tuskegee sobre la sífilis: una triste historia de falta de ética en la investigación científica

Estudio de Tuskegee sobre la sífilis: una triste historia de falta de ética en la investigación científica

Imagen procedente de la web

 https://discordiamag.com/2020/12/14/el-experimento-racista-de-la-sifilis-no-tratada/ 


En 1932, en plena era de la segregación racial en Estados Unidos, comenzó un estudio clínico en el que se pretendía conocer la evolución natural de la sífilis en pacientes afroamericanos en ausencia de tratamiento médico, así como probar medicaciones en las diferentes etapas por las que atravesaba a largo de esta enfermedad.

Para ello, seleccionaron a 600 afroamericanos de Alabama de distintas poblaciones rurales, todos ellos de bajo poder adquisitivo y analfabetos. De ellos, 201 estaban sanos y 399 padecían sífilis, pero se les negó el tratamiento para la enfermedad, no sólo cuando este era de dudosa efectividad sino incluso a partir de 1945 cuando se observó que la penicilina era eficaz y segura.

Se les engañó: les dijeron que tenían “mala sangre” (refiriéndose a sífilis, anemia o fatiga) y que participando en el estudio recibirían atención médica gratuita, una comida diaria y 50 dólares para cubrir los gastos de su entierro, siempre, claro, que admitiesen que sus cuerpos fuesen sometidos a autopsia.

El estudio duró la friolera de 40 años, o sea, hasta 1972, y muchos de sus integrantes murieron a causa de la sífilis y nacieron niños enfermos de sífilis congénita.

El suceso clave que destapó el experimento Tuskegee fue cuando en 1972 el periodista Jean Heller publicó un reportaje contándolo todo en el periódico The Washington Star y provocó una gran indignación y conmoción en todo el país.

Su realización se considera una de las violaciones éticas más graves en la historia de la investigación médica y derivó en el Informe Belmont, considerado uno de los documentos clave para preservar la ética en las investigaciones con humanos porque, a partir de él, las legislaciones se tornaron más rigurosas para llevarlos a cabo: consentimiento informado de los participante y un comité de ética formado por expertos en ética libres de conflicto de intereses serían a partir de entonces imprescindibles.


 Película basada en el Estudio Tukesgee:

En el siguiente vídeo se cuenta la historia aportando, además, imágenes reales:

 


 

 Bibliografía:


Jones, J. H. (1993). Bad blood: The Tuskegee syphilis experiment. Simon and Schuster.

 

Wikipedia. (2023). Experimento Tuskegee. [online] Disponible en: https://es.wikipedia.org/wiki/Experimento_Tuskegee [Acceso el 6 de abril del 2023].

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